La desolación de las empresas de la Corporación Venezolana de Guayana (CVG), nos remontan a esos últimos tiempos de los Cien Años de Soledad, donde García Márquez nos vislumbra la certeza del fin de lo que alguna vez floreció. Y es que ya no queda en la zona de las empresas básicas nada de aquel furor, que movía a Guayana,....
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